¿Contratar por compatibilidad cultural frena realmente el crecimiento y la innovación?
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- 19 ago
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La compatibilidad cultural: ¿ayuda o limita a tu equipo?
La compatibilidad cultural es un principio de contratación y recursos humanos que se refiere a qué tan bien se alinean los valores, comportamientos laborales y estilo de comunicación de un candidato con la cultura ya establecida de una organización. Muchas empresas están firmemente comprometidas con este enfoque y lo consideran un factor importante en sus decisiones de contratación. Buscan talento que no solo tenga las habilidades necesarias para el puesto, sino también los atributos personales y actitudes que encajen y contribuyan positivamente a la cultura general.
Sin embargo, aunque estas prácticas pueden tener buenas intenciones, cuando se enfatiza demasiado la compatibilidad cultural, puede terminar limitando la innovación, la creatividad y el crecimiento dentro de la organización.
¿El “encaje perfecto” es realmente el candidato ideal?
La química del equipo es importante. Es esencial que las personas colaboren y se lleven bien. Pero una contratación que se centra en exceso en la compatibilidad cultural puede conducir a una uniformidad poco saludable en cómo se desempeña y evoluciona el equipo. Lo que comienza como un criterio para la conformidad con las normas existentes, puede convertirse en una barrera que detiene la evolución cultural.
Tu cultura no es una entidad estática, sino un entorno dinámico que prospera y se adapta a nuevas ideas, personas y oportunidades. Si te apegas estrictamente al statu quo, tendrás un proceso de contratación sin visión de futuro.
En lugar de determinar si un candidato encaja en la cultura actual, enfócate en si puede contribuir a una cultura aún más dinámica y enriquecedora.
Superando la zona de confort cultural
Contratar por compatibilidad cultural se percibe a menudo como una forma de mantener un entorno laboral armonioso. Reduce la posibilidad de puntos de vista opuestos y enfoques diferentes. Cuando todos en el equipo hacen las cosas de la misma forma, se reduce la fricción… pero también la innovación. Esa es la famosa “zona de confort”, un lugar engañosamente peligroso para operar y hacer crecer un negocio.
En lugar de fomentar un ambiente en el que todos siempre estén de acuerdo, crea un espacio donde las personas se sientan seguras para expresarse, ofrecer puntos de vista contrarios y contribuir de maneras significativas para ellas. La seguridad psicológica es una base cultural mucho más sólida que la comodidad y la conformidad. Permite diversidad de pensamiento, mayor motivación y mejores oportunidades de crecimiento.
¿Qué pasa cuando todos actúan igual?
Las empresas que dependen en exceso de la compatibilidad cultural y la armonía suelen carecer de diversidad en el comportamiento y la comunicación de sus equipos. Las evaluaciones DISC son herramientas informativas y fascinantes para medir el comportamiento y estilo de comunicación natural y adaptado de una persona. El informe DISC cuantifica y codifica con colores cuatro cualidades centrales: Dominancia, Influencia, Estabilidad y Cumplimiento. Estas puntuaciones no se juzgan como buenas o malas, simplemente ofrecen información sobre las tendencias de interacción y pueden revelar preferencias de contratación basadas en compatibilidad cultural.
Cuando se analizan los perfiles DISC en toda una organización, la similitud entre los gráficos puede ser sorprendente. Si todos los gráficos codificados por color reflejan distribuciones casi idénticas, se vuelve evidente cuán limitado puede estar siendo el proceso de contratación.
Piensa en las limitaciones de un equipo formado únicamente por personas con puntuaciones altas en Estabilidad y Cumplimiento, y bajas en Dominancia e Influencia. Es probable que esta sobreabundancia de ciertas cualidades afecte negativamente el rendimiento, la innovación y el crecimiento de la organización.
En contraste, las organizaciones que contratan buscando equilibrio en lugar de conformidad, suelen formar equipos más completos y adaptables.
La compatibilidad cultural no debería significar que “parezcan encajar”
Determinar si alguien encaja con la cultura puede sentirse arbitrario. ¿Comparte esta persona nuestro sentido del humor? (¿cuál humor exactamente?). ¿Tiene una buena ética de trabajo? (¿cómo se define eso?). ¿Combina con nuestra energía organizacional? (¿cómo se mide?).
Especialmente en empresas pequeñas, la compatibilidad cultural a menudo se interpreta como personas con quienes es cómodo estar porque se ajustan a las normas establecidas. Pero en ocasiones, buscar compatibilidad cultural se convierte en una excusa para contratar a quienes simplemente “parecen encajar”. En el mejor de los casos, eso puede significar elegancia y profesionalismo. Pero lamentablemente, también puede manifestarse en aspectos como edad, raza o género. Aunque es ilegal tomar decisiones laborales basadas en características protegidas, la compatibilidad cultural a veces se usa indebidamente para justificar contrataciones basadas en criterios estéticos. Esto no solo es ilegal e inmoral, también priva a la empresa de contar con una fuerza laboral diversa y dinámica.
Contribuir a la evolución cultural
La cultura de una empresa es dinámica, no estática. Así que, en lugar de identificar marcadores de conformidad con tu molde cultural actual, evalúa a los candidatos por su potencial para contribuir a la evolución de tu organización. ¿Esta persona se ajusta a la línea cultural o aporta algo nuevo que puede inspirar y fomentar el crecimiento y la innovación?
Es importante definir y abrazar los valores fundamentales de tu empresa, y luego buscar talento que los comparta. Pero ¿por qué no buscar también algo más en alguien que manifieste esos valores de una manera nueva y expansiva?
Contrata el talento que fortalezca tu negocio hoy y redefina el éxito del mañana.
De la compatibilidad cultural a la conciencia cultural
Cuando entrevistes para una vacante, haz preguntas que te ayuden a determinar si el candidato aportará valor a tu cultura, no solo si se adaptará. Considera incluir a varios miembros del equipo en el proceso de contratación para asegurar que la compatibilidad cultural no se defina desde una sola perspectiva. En lugar de enfocarte en la conformidad, enfócate en la alineación.
La compatibilidad cultural como criterio de contratación ciertamente tiene valor, pero no cuando se utiliza para mantener una conformidad excesiva con un statu quo homogéneo. Al sumar personas a tu equipo, sé consciente de la cultura de tu empresa y asegúrate de que los mejores candidatos estén alineados con tu misión y valores; pero también considera la importancia de las nuevas perspectivas y cómo la individualidad puede ayudar a tu cultura a crecer, adaptarse y prosperar.







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